lunes, 23 de mayo de 2011

Pero eso no quita lo sucedido, sólo engaña. Los recuerdos desgarran.


Estoy aquí, donde todo pasó, donde todo siguió su curso, donde todo fluyó y tornó por amor. Estoy en el sitio donde sólo había silencio, tal vez el sonido de las respiraciones entrecortadas se oía de fondo; a su vez movimientos delicados y suaves contoneaban el viento, lentos en su trayectoria. Estoy aquí, en el instante donde me convertí en la persona más feliz que pisaba la tierra, donde realmente supe ver el pensamiento del amor y abracé la vida por un momento. Estoy aquí, mirando nuestras fotos, esas que un día viví desde un punto de vista diferente, uno en el que no echaba de menos todo aquello solo por el simple hecho de que aun no había escapado de entre mis manos. Estoy aquí, reviviendo el momento en el que todo acabó, todo se difuminó como el lápiz emborronado por una goma, como tu sonrisa ante el dolor. Estoy aquí, queriéndote, perdiéndome entre fotos y cuadernos que no puedo comprender.