sábado, 14 de mayo de 2011
Ya todo es muy aburrido por aquí
-Esto es muy raro.
Ya no se escuchan risas ni revolcones nocturnos; ya no se les ve en verano bailando a lo loco en el porche ni en invierno abrazados en el pollete del balcón. Ya no asoma el aroma a café de diez de la mañana ni el olor a quemado de las tres y media seguido de un humo descontrolado y gritos cariñosos. Ya no se les ve saliendo del portal de la mano, ni se escuchan enfados por pérdidas y olvidos de llaves. Tampoco se les ve a las cuatro de la madrugada corriendo descalzos por el piso y nunca veo a los vecinos con cara de poco descanso y fastidio. Ya no se recuestan uno encima del otro mientras ven películas en el sofá ni se les ve a través de la ventana cocinando y tendiendo como de costumbre. Aquí hay gato encerrado.
