sábado, 16 de abril de 2011

Juguemos con el amor y terminemos perjudicados tontamente


-Propón cambiar tu vida, juguemos a querernos, a abrazarnos en inviernos horas y horas, a volvernos locos el uno por el otro, a correr por ahí de la mano sin miedo a tropezar por la seguridad que nos proporcionamos mutuamente. Juguemos a besarnos apasionadamente bajo el frescor de la lluvia, a llamarnos por teléfono y no colgar hasta ver el sol aparecer. Juguemos a descomponernos cada vez que nos miramos y juguemos a refugiarnos de la luna bajo el portal número 3 de la calle San Francisco, que el 4 es demasiado luminoso. Juguemos al escondite entre las sábanas y a decirnos te quieros continuos sin saber ni como ni por qué. Juguemos a cerrar los ojos juntos en la playa las noches de verano y que los entreabramos de vez en cuando para ver si el otro ya se ha dormido y poder contemplarlo el resto de la noche. Juguemos a pensar cada segundo de nuestras vidas en el otro y pongámonos tristes cada vez que no estemos próximos en ese momento. Juguemos a emborracharnos y a terminar exahustos tras hacerlo contra la pared. Juguemos a querernos como nunca, juguemos a atrevernos con todo; juguemos si tu quieres
-Me encantaría