El amor es como el deporte; al comienzo, si todo va bien, sigues con ello y cada vez te gusta más y si de tuvieras que dejar de practicarlo una vez que pasara algún tiempo, lo echarías de menos, pero si todo va mal de primeras, lo dejas y buscas otro que te guste más.
El amor es de es de ese tipo de cosas que aparecen en tu vida tan rápido como se esfuman. Verdaderamente pocas veces te enamoras y cuando llegas a alcanzar ese sentimiento es inevitable no pasarlo en grande, pero por el contrario, muchas son las veces que juegas con tus propias sensaciones y terminas estrellándote contra la partida que la vida pone como prueba en tu camino, y que claramente, y por ese día, vas perdiendo. Y es que debemos de saber afrontar cada uno de esos exámenes que expone la vida a tu corazón desde los dos puntos de vista diferentes posibles. En esta vida escucharás tantos 'te quiero' como 'yo no' y rara vez tendrás la oportunidad de retomar lo que, tal vez, creías perdido. Así que confía en tí, saca doble, y piensa lo que haces. ¿Que no? Haz trampas. En el amor y la guerra todo vale y tarde o temprano las cosas cambiarán.
