jueves, 31 de marzo de 2011

Donde sólo hay un pequeño capricho nunca habrá más que un mínimo aumento de ello

Prometo que por ser la definitiva te trataré mejor. Prometo no enfadarme tan de vez en cuando, prometo no quitarte el almuerzo cuando tenga hambre, prometo no gritarte cuando todo va mal y, en su lugar, prometo sonreirme de manera que no se note forzada. Prometo tener algún que otro detalle los días especiales y llamarte por telefono aunque no tenga ganas de hablar contigo. Prometo aguantar más de cinco minutos a tu lado, prometo proponerme mil victorias y no reirme de ti cuando dices algo fuera de su sitio. Prometo también saber más cosas sobre ti además de tu nombre, y prometo no desconfiar tan plenamente de ti. Prometo darle una oportunidad a ese corazón ambidioso que sólo pretende que lo quieran un poco más de lo que ya lo hago, que viene siendo poco supuestamente.