viernes, 11 de marzo de 2011

Cuando el sol se torna en gris

Podría enseñar mi mejor sonrisa al espejo de por las mañanas y avanzar a paso ligero dejando atrás mi almohada mojada de secretos furtivos, pero me engañaría. Podría reir hasta que me doliese la barriga, hablar y mentir constantemente, esconder mis miedos y derrochar ilusiones falsas que me vengan en mente, pero es rídiculo itentar causar la impresión de estar bien cuando todo va mal.