martes, 15 de marzo de 2011

Lo raro de la vida es querer seguir viviendola en todo momento

Una sala abarrotada de gente. Un parque repleto de niños. Una playa a tope de personas. Una bosque invadido de animales. Un sitio a rebentar de bonito. Una mirada a rebosar de lágrimas. Una vida que despide felicidad. Un sueño colmado de irrealidad. Una brisa llena de vida. Un parking completo de vehículos. Un pensamiendo saturado de ideas complementarias. Una bebida cargada de locura y descontrol. Una sonrisa saciada de alegría. Un cigarro atiborrado de necesidad. Toda una vida plagada de movimiento.