domingo, 20 de marzo de 2011
Dime un motivo para ser felíz si no es por tí
Me gustaría estar con esa persona toda una vida, y morir con sus dedos entre mis manos. Me gustaría que después de una comida romántica corriésemos tras un taxi cogidos de la mano, desesperados, y que todo desembocara en risas y miradas divertidas. También que después de una dura jornada de trabajo me recibiera en casa con un suave beso y un 'cariño, ¿que tal el día?'. Sería encantador que pasáramos las tardes leyendo cada uno nuestro libro, tumbados, uno apoyado en el otro, juntos, pero a la vez separados por nuestro mundo de letras y silencio. Sería adorable que los fines de semana que me levantara tarde me trajera el desayuno a la cama, y que después se avalanzara sobre mí y jugáramos, y me hiciera cosquillas hasta dolerme la barriga. Me encantaría jugar al pilla-pilla por la playa y que todo terminara en un profundo beso que pactara nuestro empate. También que me cantara al oído por las noches al enfadarnos y me sonriera porque no se le diera demasiado bien. Me gustaría también que tras una aburrida cena de trabajo, al entrar por la noche en casa, me cogiera en peso, y sin apagar las luces me apoyara contra la pared y me besara tan apasionadamente que al pasar un par de minutos tuviéramos que parar para respirar, pero que continuáramos en la cama pasado ese pequeño descanso. Entre otras cosas que me quisiera.
