viernes, 18 de marzo de 2011
Cuando todo aparece y desaparece en décimas de segundo
Siente que te quiero, que te adoro y que mi corazón grita tu nombre en las noches de tormenta. Te busca, te añora, te llora. Siente como el sol te hace cosquillas ahora y piensa cuando, en los soleados días pasados te acariciaba la cara mientras te tumbabas en mis piernas, y recuerda mi cara por aquellos entonces; yo te sonreía, porque estaba felíz, felíz de estar contigo. Siente las gotas de agua haciendo carreras por tu cuerpo, mientras capoteábamos en los charcos las tardes de otoño, riendo y entremezclando alguna que otra mirada juguetona. Siente mis manos recorriendo tu cuerpo, siente mis labios, en tu cuello, mi pelo enredado en tus manos. Siente como tus 'te quiero' retumban en mi cabeza, y siente todas mis palabras que ahora ya son vanas, no tienen precio alguno por las que pujar y ganar en una subasta contra las opiniones de la gente. Siente el aire chocar contra tu rostro y siente como mis lágrimas flotan en un mar de fotos y cuadernos de los que me es imposible salir. Siente el bolígrafo volar por tu antebrazo, dibujando garabatos que no se salían de corazones e iniciales, que reflejaban un perfecto juego dos a dos, tu y yo, nosotros. Ahora siente sus tontas risitas y sus uñas clavadas en tu cara cuando te besa. Siente ese tu y yo, ese nosotros, ese vosotros; ella y tu.
