Miro el sol y se que las mariposas ya no aparecen cuando te veo
Siempre habrá una mirada pacífica detrás de unos ojos llenos de dolor. Nunca quedarán agujetas de un amor primerizo si detrás de éste se esconde una gran goma de borrar a la que llamamos voluntad. Jamás pierdas la sonrisa de tu cara; habrá otros que la tomen por ejemplo y se sostengan a partir de ella. Sigue tu camino mirando al pasado y ríete en su cara por cada vez que dijiste: -No puedo más.
Enseña la lengua a cualquier problema, piensa 'no vale la pena' y susurrate a tí mismo 'las penas ya no valen'.