sábado, 23 de julio de 2011

99% de certeza


Es fácil ganar. Cualquiera puede ganar. Es mucho más difícil y mucho más admirable perder y aprender a no sufrir ante nuestras derrotas. Tan rápido como caes, asciendes. Tan sencillo es tropezar y estrellarse como armarse de valor y levantarse. A estas alturas pocas personas quedan que se puedan proclamar vencedoras ante la adversidad en cuanto a orgullo y valor. El resto sólo son estúpidos humanos que se conforman con conseguir pequeños deseos que les hacen grandes a base de fuerza y frases cortas. Ahora sí, ahí es donde entra la maña.