miércoles, 26 de octubre de 2011

Te quiero, tan claro como el agua y tan intenso como el rojo de mis labios


Eres el semáforo en verde en los atascos de por las mañanas, la luz que enciendo cuando me desvelo por las noches. El camino que se dibuja después de tantas pisadas en medio del campo, las calles en una piscina municipal. El viento que mueve las nubes hacia otra parte, el sol que da la bienvenida a un nuevo día.