sábado, 27 de octubre de 2012
Vida
Vida. Estado puro de la materia. Cien por cien viable; cien por cien cierta. Es esa. La que muchas veces tiramos por la ventana cuando las cosas no salen como esperábamos o esa que se escapa cuando las luces de la última llama se agotan. Esa que hay que vivirla y, sin embargo, algunos dejan escondida en un cajón del que no quieren tener nada que ver con la llave. Esa que depende, en ocasiones, de otras personas; esa que nos abandona cuando necesitamos que permanezca. Esa que, desde el punto de vista de algunos, viene escrita por un autor llamado destino. Esa que, desde el punto de vista de otros, no es mas que un camino con demasiadas curvas. Esa es la vida: una sucesión de acciones libres y descontroladas por parte de un ser perdido en un determinado espacio en un momento concreto; alguien que se ha dejado caer en un punto de 'no retorno'. Vida. Esa que vamos creando día a día, Esa que está formada por páginas desordenadas de un libro escrito a mano. Teatro del que cada uno de nosotros somos protagonistas, y sin guión, vamos moviéndonos por nuestro propio escenario, por la tierra que pisamos y el mundo que nos rodea, improvisando. Sin saber muy bien hacia dónde vamos y de dónde venimos. Actuando en una línea de tiempo en la que cada segundo cuenta. En la que si fallamos, cualquiera puede reirse a nuestra costa, y en la que si reimos, cualquiera puede reir con nosotros. En esa que por muy mal que vaya, siempre habrá alguien que suelte un famoso: 'La función debe continuar'.
lunes, 15 de octubre de 2012
Por pasar el fin del mundo junto a él, lo que sea
-¿Y qué haces tu por tu novio? ¿Le demuestras cada día que lo quieres?
+¿Yo? ¿Por la persona que me da fuerzas cada mañana? Lo que sea.
A lo mejor no le escribo canciones de amor que luego nunca me atrevería a cantarle, pero si que me tiraría por un puente si algo le pasase. A lo mejor tampoco le digo que lo quiero lo suficiente, pero cruzaría el océano para escuchar esas dos palabras salir de su boca. Tal vez no tengo detalles con él, pero si me faltase, daría la vuelta al mundo por recuperarlo. Quizás no soy lo que esperaba y tampoco soy lo que buscaba, pero sería capaz de cambiar y de convertirme en su tesoro para que me puediese valorar y, sin embargo, no pararía de intentar ser mejor persona, ya que estar con él no tiene precio.
+¿Yo? ¿Por la persona que me da fuerzas cada mañana? Lo que sea.
A lo mejor no le escribo canciones de amor que luego nunca me atrevería a cantarle, pero si que me tiraría por un puente si algo le pasase. A lo mejor tampoco le digo que lo quiero lo suficiente, pero cruzaría el océano para escuchar esas dos palabras salir de su boca. Tal vez no tengo detalles con él, pero si me faltase, daría la vuelta al mundo por recuperarlo. Quizás no soy lo que esperaba y tampoco soy lo que buscaba, pero sería capaz de cambiar y de convertirme en su tesoro para que me puediese valorar y, sin embargo, no pararía de intentar ser mejor persona, ya que estar con él no tiene precio.
jueves, 11 de octubre de 2012
Es raro. Esta situación lo es y tú lo eres. Y te voy a decir por qué. Hoy el color de tu voz ha cambiado. Sí, y el sabor de tu mirada ya no es el mismo, y tus palabras se ven difuminadas, pixeladas; sin expresión. Ya no escucho el sonido de tus gestos, ni el andar de tu razón. Ya no leo las huellas de mis dedos en tu espalda ni siento el calor de tu sonrisa. Hoy el cielo se ha roto, el sol se ha caído y la luna pende de un hilo. Hoy todo es distinto. Hoy París está en China y Madagascar en Perú. Hoy las 3:00 son las 17:00 y a las 12:00 vuelta a empezar. Hoy no eres tú. Pero yo tampoco soy yo. Ya no somos nosotros. Ni juntos ni separados. Unidos pero alejados al mismo tiempo. Hoy es el día. Hoy es un 'ni contigo ni sin ti'.
viernes, 20 de enero de 2012
Y pienso, si no existes yo me muero.
Y yo me pregunto: ¿Por qué tus ojos son así? ¿Por qué, a pesar de ser de un color corriente y de ser dos, como los de todo el mundo, me miran de forma distinta? Desconciertan, desordenan la memoria paulatinamente, detienen el tiempo, paralizan movimientos, provocan sensaciones, emboban. Es como si tuvieran vida propia, como si estuvieran dotados de los cinco sentidos que tenemos cada ser humano en el planeta. Hablan como si les fuese la vida en ello y vocalizan a la perfección; escuchan atentamente cada sonido, palabra o simple ruido con interés, haciéndote ver que saben ayudar a los demás, oír lo que la gente les dice y hasta guardar un secreto; huelen el dulce aroma de la belleza y corren veloces a observar aquello que se la proporciona. En su defecto, huyen de la esencia de lo malo, lo cruel; también de la amargura del dolor, del dulce sabor de unos labios que no ven pero que si sienten. En definitiva, yo nunca he visto nada igual con estos dos ojos que no tienen manos para callar las palabras que salen despedidas de mis pupilas sin ton ni son, con estos dos ojos que no saben escuchar y que se tambalean lado a lado sin control, con estos dos ojos que lo único que saben es volverse locos y chocarse con la realidad de vez en cuando, con estos dos ojos que se desbordan de alegría cada vez que se encuentran de frente con los que llevan grabados tu nombre en el iris.
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