viernes, 30 de septiembre de 2011

Que me creo yo que te voy a olvidar, já.


Todo lo que queda es una vela gastada y una mísera carta en el baúl. Ya no hay rastro de tus pisadas en el suelo ni de tus manos en mi piel. Ya no quedan fotos sobre el piano ni cepillos de dientes que devolver. Ya no quedan trastos en el sótano ni manchas en la alfombra. Tampoco ninguna chaqueta de fondo de armario ni tazas con tu nombre. Ni una factura, ni una pared que malpintaste, ni un libro que releiste; prometí sacarte de mi vida y así he hecho; nada es nada. ¿Y ahora qué? ¿Borrón y cuenta nueva? Lo único que quedan son recuerdos fijos a taladro en mi memoria.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Prepárate que vienen crueles vientos y tormentas insuperables.


Aunque tú no lo sepas, yo sigo aquí, viendo como pasan los días y las noches, como hora tras hora pasa el tiempo sin verte. Aunque no lo entiendas, guardo tus cosas en aquel viejo cajón de la cómoda, que cada minuto que pasa huele menos que recuerda a ti. No tendrás ni idea, pero nunca apago la luz esperando que vengas y la roces con un codazo y se haga la oscuridad mientras saltas a por mi, como de costumbre. Ni te imaginarás que cuando me recuesto en el sofá hago memoria de todas la películas que vimos en la televisión meses después de que se estrenaran en el cine, por esa tonta manía tuya, pero sí, es así y sí, me acuerdo. No te podrás creer que cuando hago café por la mañana, siempre preparo una taza para tí con tres terrones de azucar, como a ti te gusta, como hacía siempre, pero sí, todo es cierto. No me creerás si te digo que cada segundo pienso en ti y que paré mi reloj en el momento en que te fuiste para que cuando vuelvas haya hecho como si no hubiese pasado el tiempo, porque no me gustaría recordar que perdí una época de mi vida sin ti.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Although I left outer beauty, there is a little inside.


Siempre seré esa niña inocente que se pierde entre la gente y pasa desapercibida ante miradas ajenas. De esas que le tienen miedo a la adversidad y que piden socorro por miedo a avispas. Siempre seré de esas niñas tontas que se ríen sin pensar, de esas que lloran cuando ven a alguien llorar, de esas que corretean sin pisar las baldosas rosadas cuando les entra el pavo o cuando beben más de la cuenta. Siempre tendré dentro de mi esa niña que instintivamente se preocupa por los demás, que presta ayuda cuando por la calle falta, que odia ver que las amistades decaen, que el amor se extingue, que la amabilidad evoluciona a egoísmo. Siempre seré de esas personas que cambiarían el mundo si pudiesen solo con un chasquido de dedos, que no se lo pensarían ni dos veces.

-Te quiero +Yo mucho más, nunca lo olvides


Sentados en el tejado apollado en sus piernas delgadas y cruzadas, me dijo que me quería. La miré y solo pude ver su bella sonrisa porque estaba a contraluz. Su pelo bailaba en el viento a la melodía de sus palabras y sabía que nuestra relación avanzaba a hora punta. El tiempo se paró, quise levantarme para besarla, pero no podía. Me perdía en su rostro, fino, cálido, felíz, nervioso. Hice un gesto con los labios para que me diera un beso. Se acercó lentamente, noté como su corazón se disparaba, puede que hasta tiritara un poco. Cerró los ojos en el momento que nuestros labios chocaron, dulces, amargos, lentos y a su vez ansiosos. Movimiento coordinado, regular. Después de 10 segundos noté que sonreía. En ese momento supe que estaba enamorado.

Hoy es de esos días que me atrevo a cualquier cosa.


Eres lo más alucinante que he visto pasar por delante de mis ojos en toda mi vida, y tengo 24 años. He vivido cada minuto, cada segundo de esos años, de esos 8760 días y he de decir que nunca había visto el cielo de tal forma; un flechazo. Creo que fue algo sobrenatural, por lo que jamás creí en eso del amor a primera vista, pero esa misma duda fue lo que me impulsó a más. Simple deseo de lo desconocido.
-Hola, querría comprobar si apoyas la posición del deseo hacia lo desconocido.
+No lo entiendo... ¿A que viene esto?
-Muy simple, tu haces el papel de desconocida y yo el de una persona que quiere pasar la mejor tarde de su vida junto a la primera mujer que me hace sentir diferente.
+¿Pero qué dices? Si no me conoces de nada...
-Chica lista, no te conozco, pero tengo el resto de mi vida para conocerte.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Dejar de ser un náufrago a la deriva


Muchas veces pienso que me faltan sueños por cumplir, anécdotas que vivir y más tarde que contar, cosas que aprender, cicatrices que sanar; pero no por eso la vida se enfoca en torno a los propósitos de cada uno, hay más cosas que un billete de ida y el café de las cinco en el vagón de nuestro tren. Todo avanza, todo sigue su curso, todo progresa y todo se alcanza. Hay que ser paciente; no agobios, no prisas. Porque al fin y al cabo, muchos de esos sueños terminan en desastre, a todas esas anécdotas no se les da la suficiente importancia, las cosas que se aprenden no se recuerdan y las cicatrices vuelven a sangrar si no se curan como es debido.