Cada lágrima que cae por tus mejillas de manera repentina, sin querer, que van componiendo la canción perfecta, de la que van surgiendo silencios entre el llanto, pensamiento tras pensamiento, recuerdos inolvidables que prefieres ni hacerlos aparecer en tu memoria por miedo a perderlos en un simple suspiro. Esas lágrimas, cada palabra dicha antes de romper a llorar, cada paso que das en vano, cada 'quiero estar sólo', cada camino recorrido en varios meses que de repente se corta: se rompe. Eso es avanzar.
Eso es una grieta en el camino, en tu camino. Nadie construye tu camino, nadie puede conseguir llevar dos caminos alante. No tenemos ese defecto, porque si lo llamáramos virtud no tendría sentido... destrozar vidas sin posibilidad de ser preparadas y realizadas con cada gesto propio, cada movimiento, cada paso, cada frase, cada corazón.
Eso es una grieta en el camino, en tu camino. Nadie construye tu camino, nadie puede conseguir llevar dos caminos alante. No tenemos ese defecto, porque si lo llamáramos virtud no tendría sentido... destrozar vidas sin posibilidad de ser preparadas y realizadas con cada gesto propio, cada movimiento, cada paso, cada frase, cada corazón.