Querido diario:
Pensaba que hoy iba a ser un día como otro cualquiera, pero no. Yo siempre he pensado que los días pasaban uno tras otro y siempre pasaba lo mismo; de lunes a viernes al instituto, los mismo rollos de siempre, atender y callarse, y reir una que otra vez. Por la tarde llegas, comes, y más tarde estudias, etc. Pequeñas variaciones hay desde las 00:00 hasta las 23:59. Luego los fines de semana no madrugas, sales, haces deporte, estudias algo, y el domingo piensas: 'Mierda, mañana es lunes', y así continuamente. Pero llega el día en el que pasa algo distinto, algo que no creías que pasaría jamás y que por mínima que fuera la posibilidad, ocurre. Y esque los días se suceden con monotonía, de uno en uno, y ninguno de ellos se diferencia del anterior ni del siguiente. Son como eslabones de una larga cadena, hasta que un día, cambian.