Simples. Todos los tenemos y nos arrepentimos de ellos. Están presentes en nuestras vidas desde que nacemos hasta que morimos, como el miedo o como las ganas de vivir. A veces los reducimos considerablemente pero nunca se agotan. Siempre están ahí y siempre los cometemos. Errores a millones transcurren día a día por nuestras vidas.
Hay varios tipos de errores, como los que nos hacen bajar la calificación de nuestra nota en un examen o como los que cometemos al tropezar con una piedra y mancharnos la ropa. Los más frecuentes suelen ser los que suceden al decir algo que no debías en un momento inoportuno, los que pasan por no pensar lo que hacemos o los que dejamos que pasen sin darnos cuenta dañando así al prójimo. Pero existen muchos más tipos de errores. También están los que no nos damos cuenta de que los hemos cometido al pasar un cierto tiempo. Por ejemplo: mi error fuiste tú.
